Tras meses de oponerse a jueces federales y a tribunales, el presidente de EE. UU. ha pedido que la divulgación de los testimonios del gran jurado relacionados con Epstein estén “sujetos a la aprobación” de la corte.
El presidente Donald Trump, por meses, ha vilipendiado a los jueces federales que dictan sentencias en contra de su agenda, los ha llamado usurpadores con motivos políticos, se ha referido a ellos como “jueces que odian a Estados Unidos” y ha pedido su destitución. En ocasiones, ha cuestionado el papel constitucional de los tribunales como control de la presidencia.
“Quien salva a su País no viola ninguna Ley”, publicó en las redes sociales, mientras su gobierno se arrogaba enormes poderes para deportar unilateralmente a migrantes y desfinanciar programas federales.
Pero en el caso sobre Jeffrey Epstein, Trump ha adoptado una postura diferente. En este caso, según una declaración que el presidente publicó el jueves por la noche, los jueces tienen un importante rol que desempeñar a la hora de decidir si los materiales del gran jurado relacionados con Epstein por tráfico sexual pueden hacerse públicos y cuándo.
“He pedido a la fiscala general, Pam Bondi, que haga públicos todos y cada uno de los testimonios pertinentes del Gran Jurado, sujetos a la aprobación del Tribunal”, escribió Trump en las redes sociales el jueves. La publicación se produjo poco después de que The Wall Street Journal informara sobre una felicitación que Trump envió a Epstein por su cumpleaños 50 en 2003, según el reportaje, y que incluía un dibujo sexualmente sugerente, una expresión de amistad y una referencia a secretos compartidos. The New York Times no ha verificado ese reporte.
