Prolongar la guerra de Gaza ayudó al primer ministro israelí a evitar un ajuste de cuentas político. Estas son las conclusiones de la investigación del Times.
Cuando Hamás atacó a Israel el 7 de octubre de 2023, lo que desencadenó la guerra en la Franja de Gaza, la carrera política del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, parecía condenada. Casi dos años después, la guerra continúa y Netanyahu ha afianzado una inusual posición de fortaleza al interior de su país.
Nuestra investigación, que realizamos a lo largo de medio año y que contiene muchos detalles que no se habían divulgado antes, cuenta la historia entre bambalinas de cómo Netanyahu sobrevivió y luego prosperó mientras la guerra se alargaba. El reportaje lleva a los lectores al ala del hospital en la que estaba Netanyahu en julio de 2023, a su casa en los minutos posteriores al inicio del ataque del 7 de octubre, al cuartel general militar israelí en los días siguientes y al interior de varias negociaciones de alto al fuego y debates del gabinete israelí en 2024 y 2025.
A través de entrevistas con más de 110 funcionarios de Israel, Estados Unidos y todo el mundo árabe, así como una revisión de decenas de registros gubernamentales y otros documentos, revelamos cómo las acciones de Netanyahu primero hicieron a Israel más vulnerable al desastre de octubre y luego contribuyeron a prolongar y extender la guerra subsiguiente. De manera inesperada, la expansión de la guerra permitió a Israel derrotar a Hizbulá y debilitar a Irán. Pero ese alargamiento del conflicto en Gaza acarreó un sufrimiento implacable para los palestinos, provocó la muerte de rehenes israelíes y permitió a Netanyahu aplazar un ajuste de cuentas político.
